Las amigas que cambiaban palabras
Un día cuatro niñas iban por la calle y se fueron a sentar a un banco. Cuando se sentaron, una llamada Andrea se puso a pensar: ¿Cómo puede ser que haya tres cosas que se llamen banco? A Andrea se le ocurrió una cosa y dijo:
-¿Por qué no se cambiamos los nombres?
Otra niña, llamada Ángela, dijo:
-¡Qué buena idea!
Y otra niña llamada Bea, dijo:
-¡Estáis locas!
Nosotras respondimos:
-No.
Después, le preguntamos a una amiga nuestra que se llamaba Marta si le parecia bian cambiar las palabras y dijo que sí. Así que decidimos cambiar todas las palabras, pero que solo quedara entre nosotras cuatro.
